2 de diciembre de 2007

Hábitos de Estudio

Los hábitos de estudio son el mejor y más potente predictor del éxito académico, mucho más que el nivel de inteligencia o de memoria. Lo que determina nuestro buen desempeño académico es el tiempo que dedicamos y el ritmo que le imprimimos a nuestro trabajo.
Durante la educación secundaria, por lo general vamos incorporando unos hábitos de estudio de manera no sistemática, ya que no suelen enseñarse directamente. Porque nuestro entorno inmediato (padres) nos supervisa menos, y porque el estilo pedagógico (de los maestros) es diferente . Por lo que es necesario mejorar sus estrategias de organización del tiempo, su habilidad para tomar notas, sus técnicas de búsqueda y selección de información, su atención y concentración prolongadas. Conocer y entrenarse en hábitos de estudio que potencien y faciliten nuestra habilidad para aprender, son pasos clave para sacar el máximo provecho y conseguir el mejor rendimiento en nuestros años de formación académica. Aquí te proponemos algunas estrategias básicas que, con algo de esfuerzo, pueden ayudarte a aprovechar tu tiempo de estudio. Si consideras que necesitas mejorar tus hábitos académicos, deberías intentar ponerlas en práctica.

1. Planifica tu tiempo de manera realista
Las técnicas para organizar y aprovechar el tiempo pueden
ayudarte a tener más control en tu vida y conseguir tiempo
de estudio más eficaz, y por tanto disponer de más tiempo libre.


2. Estructura tu horario académico
como si fueran 35 horas semanales de estudio; después de
todo estudiar es tu actividad principal (por el tiempo que pasas en la escuela).
Si un día no cumples las horas previstas, recuerda que tendrás que
recuperarlas al día siguiente.


3. Utiliza un calendario para registrar todas las actividades
de horario regular y las fechas asignadas para exámenes y
trabajos. Incluye tiempo para dormir, hacer ejercicios
físicos y actividades sociales. Es difícil aprender
estando aturdidos o agotados.


4· Determina el mejor lugar y momento del día para estudiar
Lo ideal es estudiar sin distracciones (televisión, ruidos, olores,
etc.), en un lugar ordenado, bien aireado y con buena luz,
y disponiendo de un asiento cómodo.


5.· Revisa cada día tus apuntes de clase
Te ayudará a afianzar contenidos y a comprender mejor los
nuevos temas. Si un día pierdes los apuntes, consíguelos
cuanto antes para no perder el hilo.


6· Divide los trabajos muy extensos o complicados
en sub-tareas o etapas más pequeñas y manejables; te
permitirá ir avanzando, sin agobiarte con tanto volumen de trabajo.


7· Prémiate por completar las tareas
Es decir, reconoce lo que has logrado aunque aún no hayas
terminado el proyecto entero; te ayudará a tener mejor

disposición ante lo que aún te queda por hacer. Lee activamente

8· Antes de leer, revisa el material de ese capítulo
Lee las introducciones y resúmenes, ten presente los objetivos
y contenidos señalados en el programa de la asignatura.
Esto te ayudará a tener presente las ideas centrales y
más relevantes con las que ir relacionando el resto de la información.

9· Lee comprensivamente
No avances si no lo estás entendiendo. Memorizar sin
comprender puede confundirte, y los contenidos se
olvidan rápidamente.

10· Toma notas a medida que lees
Intenta hacer un esquema del material organizando las ideas
principales y todos los detalles que las justifican. Organizar las
ideas de una manera que tenga sentido para ti, te facilitará
recordar los detalles.

11· En tus propias palabras, escribe un breve resumen de las ideas centrales
Puedes hacer un diagrama que ilustre las relaciones entre las ideas
principales. Si consigues organizar y expresar los contenidos con tus
propias palabras, estás realmente aprendiendo, y será difícil que
olvides esos contenidos.

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